- José Ángel López, exsecretario de Operaciones de la Gobernación de Portuguesa y ahora alcalde del municipio Páez, cuya capital es Acarigua, declaró como un logro exitoso la puesta en marcha de planes para mejorar la distribución de agua potable, pero el servicio no cumple del todo con estándares de acceso al líquido establecido por organismos como la OMS y ONU
- En Páez, con un promedio de 25 pozos activos, el agua por tubería no es constante y sonante. Habitantes indican que por más perforaciones y rehabilitaciones realizadas, la intermitencia, insuficiencia y su dudosa potabilidad sigue siendo un patrón que se repite año tras año
Uno de los ejes centrales de la campaña electoral de José Ángel López, actual alcalde del municipio Páez -cuya capital es Acarigua, en el estado Portuguesa- fue recalcar las mejoras en la distribución del agua potable en la región durante su anterior cargo como secretario de Operaciones de la Gobernación.
En una nota publicada en el medio regional Portuguesa Reporta, López afirmó que la capacidad de distribución había aumentado de 35 % a 91 %, sin ofrecer mayores detalles.
Pero en el pódcast “LaErreyLaEfe”, transmitido por YouTube, se puede escuchar al dirigente, a partir del minuto 42, que conoce “perfectamente” el sistema de agua del estado y de su municipio, pues bajo su coordinación —junto al gobernador Primitivo Cedeño— ejecutaron cuatro nuevas perforaciones y rehabilitaron 19 pozos.
El también dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) presentó esta obra como una acción que permitió “enmallar el sistema de agua” y garantizar que los habitantes de Páez tuvieran el recurso que requerían.
Sin embargo, un análisis del equipo de Cotejo.info —basado en revisión documental, testimonios comunitarios y consulta con especialistas— evidencia que las declaraciones de López constituyen una media verdad: los pozos existen, pero el servicio sigue siendo irregular, con problemas de cantidad, calidad y continuidad que impiden hablar de una solución estructural.
Números oficiales en detalle
De acuerdo con reportes gubernamentales, desde el plan “La Fiesta del Agua” (2022), se han ejecutado seis nuevas perforaciones.
Cuatro pozos fueron construidos bajo la gestión de Cedeño en La Corteza, Las Delicias, 5 de Diciembre y 15 de Marzo (zona sur de Acarigua). Dos pozos adicionales corresponden a obras previas, impulsadas por el exalcalde Rafael Torrealba: uno en el Parque Mano Nerio (avenida Las Lágrimas) y otro en el sector Lisandro Alvarado, en el casco central.
Actualmente, Páez dispone de un promedio de 25 pozos activos en Acarigua y tres en Payara, pero esto no significa que la población tenga acceso pleno al agua. Vecinos de sectores beneficiados denuncian que el líquido llega con intermitencia, baja presión o en horarios restringidos, lo que desmiente la idea de “agua garantizada” esgrimida por López.
En este municipio, las perforaciones permiten extraer en promedio 60 litros por segundo, mientras que el pozo número 44, en el barrio 15 de Marzo, alcanza 80 litros por segundo. Aunque estas cifras parecen significativas, no se traducen en un servicio continuo ni en agua potable segura.

De hecho, testimonios como el de Maribel Pérez, vecina de Las Delicias, confirman que el agua que llega a su casa tiene “olor a gasoil y color amarillo”. Por ello, solo la usan para aseo y limpieza, mientras deben comprar botellones para cocinar y beber.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONU Agua, establecen que un acceso adecuado supone entre 50 y 100 litros de agua por persona al día, además de que el suministro debe ser suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible.
Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fija normas internacionales sobre la calidad del agua y su impacto en la salud humana, recopiladas en la cuarta edición de sus “Guías para la calidad del agua de consumo humano”.
El peso de la planta Camburito
El sistema hídrico de Acarigua y Araure no depende únicamente de pozos. La Planta de Captación y Potabilización de Camburito, ubicada en Araure, capta entre 1.000 y 1.500 litros por segundo del río Acarigua. Esta infraestructura abastece tanto a Páez como al municipio vecino, Araure.
Durante la temporada de lluvias, la turbidez del río obliga a suspender operaciones, lo que deja a comunidades enteras hasta 24 horas sin servicio, como ocurrió en junio de 2025 (1 y 2). Sectores como Centro de Acarigua, Reja de Guanare y Barrio América quedaron sin agua debido al colapso de la planta.
Este factor demuestra que los pozos, aunque necesarios, no resuelven por sí solos las fallas estructurales del sistema de distribución.
Voces comunitarias: paliativos, no soluciones
Organizaciones locales como la Comisión de Servicios Públicos de Acarigua y Araure, creada en 2019, han documentado la problemática.
“Es una red de dirigentes sociales de diferentes comunidades que monitorea la situación del agua, los horarios en que llega y de esa forma conocer cómo tratar el tema”, explica Mahycol Linares, vocero de la comisión, quién mencionó que presentaron un informe sobre la deficiencia del servicio ante la comisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuando estuvieron en Venezuela.
Linares también explicó que los pozos representan apenas un alivio parcial, pero no resuelve la deficiencia de fondo.
Juan González, también integrante de la comisión, relató que en su sector, Lisandro Alvarado, existe un pozo frente a las viviendas, pero muchos vecinos no reciben agua.
Un informe de 2024 detalló que el pozo del Parque Mano Nerio solo abastece a la avenida y cuatro calles adyacentes, dejando al resto del sector desprovisto. Así lo exponen en un documento entregado a la hidrología estadal y que fue compartido al equipo de Cotejo.info.
Informe entregado por la Comisión de Servicios Básicos de Acarigua-Araure | Cortesía Comisión de Servicios Públicos de A-A. Descargue aquí
La explicación técnica está en la red de distribución: las salidas se conectaron a alimentadores secundarios de 4 pulgadas, cuando deberían haberse usado de 10 pulgadas. Esto desconfigura el sistema y reduce el alcance del suministro.
Limitaciones técnicas
El ingeniero geólogo Beltrán Augusto Márquez señaló que en la perforación de pozos profundos en Venezuela suelen omitirse estudios piezométricos, que son los que determinan la ubicación del manto acuífero, el nivel freático y la distancia mínima entre pozos (200 metros según norma).
También advirtió que sin un catastro de usuarios es imposible calcular la demanda real y garantizar que la oferta cubra a viviendas, comercios e industrias.

En zonas como Bellas Artes, los habitantes confirman que el pozo n.º 27 no cubre la demanda porque debe compartir caudal con comunidades vecinas como Villa Real. “Cada vez tenemos menos agua en las casas”, dijo Mary Colmenarez, residente del sector.
Electricidad y agua: una dependencia crítica
Otra variable que condiciona el acceso es la energía eléctrica. Los pozos funcionan con bombas que requieren estabilidad de voltaje, y la planta Camburito también depende de la electricidad.
En Páez, los cortes eléctricos son frecuentes: “si no hay luz, no hay agua”. Ante esta situación, comunidades han solicitado la instalación de generadores o sistemas alternativos como paneles solares, pero hasta ahora las autoridades no han dado respuesta.
Potabilidad: un vacío preocupante
El punto más crítico es la calidad del agua. HidrosPortuguesa no publica informes sobre potabilización desde hace años. Según la Comisión de Servicios Públicos, la mayoría de los pozos carecen de sistemas de cloración.
Juan González advierte que esto expone a la población a riesgos de contaminación por aguas negras o bacterias. El agua debería someterse periódicamente a pruebas de carga microbiana, pero no existen evidencias de que se realicen.
Veredicto: Media verdad
El análisis del equipo de Cotejo.info concluye que la afirmación de José Ángel López, alcalde de Páez, sobre el incremento de 35 a 91 % la cobertura de agua potable en Portuguesa, es una media verdad.
Si bien las obras de rehabilitación de pozos y nuevas perforaciones se realizaron, las comunidades siguen enfrentando un servicio irregular, insuficiente y sin potabilización adecuada.
El acceso al agua potable es un derecho humano esencial, y en Acarigua aún no se cumplen con los estándares internacionales de suficiencia, continuidad y salubridad.


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