- El dato citado por la opositora venezolana proviene de un estudio del OVF de 2024 que mide pobreza en hogares, no en toda la población
- Otras mediciones, como Encovi y HumVenezuela, ubican la pobreza en rangos distintos, superiores al 50%, según la metodología utilizada
- La afirmación presenta una cifra real como un dato absoluto, sin considerar su alcance, método ni actualización
El 18 de abril de 2026, durante un discurso ofrecido en la ciudad de Madrid, capital de España, la dirigente opositora María Corina Machado afirmó que la pobreza en Venezuela alcanza al 86 % de la población.
La opositora venezolana fue recibida por Isabel Díaz Ayuso, la presidenta del Gobierno madrileño, quien le otorgó la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid por su “incansable labor en favor de la democracia, la defensa de los derechos humanos y la libertad, como reconocimiento a su servicio y entrega a la sociedad”, según la reseña oficial del acto.
Lo dicho por Machado, a propósito de dicho reconocimiento, se encuentra disponible en una grabación en el canal de Youtube del medio de comunicación Vozpópuli. A partir del minuto 4 con 49 segundos se le escucha expresar lo siguiente:
“Nuestras instituciones fueron progresivamente desmanteladas y hoy no queda una sola institución de pie. Y a la población, de manera intencional, se le aplicó la destrucción de los valores, la persecución de la familia, la destrucción del ingreso… y provocaron sumergir a un país en la miseria absoluta. El país con las reservas petroleras probadas más grandes del mundo tiene hoy a 86 % de su población viviendo en pobreza. Esto fue intencional”.
La también ganadora del premio Nobel de la Paz 2025 aprovechó su intervención para dedicar el reconocimiento a los venezolanos que luchan por la democracia, dentro y fuera del país. También hizo referencia de la crisis que afecta a la nación en distintos ámbitos. El equipo de Cotejo.info fijó su lupa periodística en la afirmación que indica que el 86% de la población se encuentra en pobreza y determinó que se trata de una media verdad.
Al contrastar el discurso público de Machado con la metodología y el alcance de los datos disponibles sobre el indicador de pobreza en Venezuela, se observa que el porcentaje citado existe, pero no describe con precisión la situación de toda la población venezolana y proviene de un estudio limitado del año 2024.
Origen del dato citado por María Corina Machado
Para corroborar el origen de la cifra del 86% de pobreza citado por Machado se revisaron reportes noticiosos del año 2025, en los cuales se cita dicha cifra atribuida al Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF).
En un texto de Correo del Caroní, publicado el 11 de marzo de 2025, se explica que el principal hallazgo del estudio realizado por el OVF es que para el año 2024 el “86% de los hogares venezolanos se encuentra en situación de pobreza”. También aclara que el reporte corresponde con un análisis de una muestra aleatoria de 1.200 hogares de los estados Zulia, Miranda, Cojedes y Aragua.
“Se evaluaron las carencias en la educación, salud, condiciones de vida, empleo y acceso a servicios básicos, así como la incidencia de pobreza en hogares utilizando la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI)”, explica la nota. Además, “observaron que existe disparidad entre estados, siendo de los cuatro, Aragua el registro más alto con 92,7%, en contraste con Miranda quien alcanzó 77%”.
Por tanto se trata de una cifra dada por una organización independiente que realiza mediciones económicas en el país, ante la ausencia de estadísticas oficiales actualizadas.
El dato también ha sido reseñado por medios internacionales Chequeado y otros medios venezolanos como El Nacional. En la nota del medio nacional se explica que el observatorio estableció la línea de pobreza 391 dólares por familia, monto equivalente al costo de la Canasta Alimentaria Familiar mensual a diciembre de 2024. Por tanto, se determinó que “el ingreso promedio de los hogares venezolanos consultados era de 231,49 dólares”, monto que resultó insuficiente para cubrir dicho costo.
En ese sentido, la cifra citada por Machado forma parte de un diagnóstico real sobre el deterioro de las condiciones de vida en Venezuela. Pero, se trata de un estudio con limitaciones.
El estudio del OVF mide pobreza en hogares, no en individuos. Esto implica que el 86% no se refiere directamente a la proporción de personas en el país, sino a la cantidad de hogares consultados.
Además, el concepto de pobreza utilizado combina criterios de ingresos con variables multidimensionales, lo que puede diferir de otras metodologías empleadas para medir este indicador.
¿Cómo se mide la pobreza y por qué no existe un dato único?
La medición de la pobreza no responde a un único estándar. Existen al menos dos enfoques ampliamente utilizados por organismos internacionales y oficinas estadísticas para hacerlo:
- Pobreza por ingresos (monetaria): se calcula comparando los ingresos de los hogares con el costo de la canasta básica de bienes y servicios. Si los ingresos no alcanzan para cubrir esa canasta, el hogar se considera pobre (1).
- Pobreza multidimensional: incorpora variables adicionales como acceso a educación, salud, vivienda, servicios básicos y empleo, lo que permite evaluar privaciones más allá del ingreso, según explica el Índice de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El primer enfoque es el utilizado por el OVF en el estudio de 2024. Mientras que el segundo enfoque es el que utilizan estudios como el de la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI), elaborada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) o HumVenezuela.
Por ejemplo, el sistema estadístico oficial de Colombia mide ambas dimensiones de forma diferenciada. En 2025, la pobreza multidimensional en el país vecino se ubicó en 9,9%, evaluando carencias en educación, salud, empleo y condiciones de vida, mientras que la pobreza monetaria se calcula con base en ingresos frente al costo de la canasta básica.
Esto evidencia que la cifra de pobreza establecida para determinada nación depende de la metodología utilizada, por lo que no todas las mediciones son directamente comparables ni ofrecen datos únicos.
De acuerdo con el informe de HumVenezuela divulgado en noviembre de 2023, el 69,6% de la población se encontraba en pobreza multidimensional, es decir, enfrentando privaciones simultáneas en ingresos, servicios básicos, alimentación, salud y educación.
Además, el mismo estudio señala que 94,4% de los hogares no contaba con ingresos suficientes para cubrir una canasta básica de bienes y servicios, lo que evidencia una precariedad extendida incluso más allá de los indicadores tradicionales de pobreza.
En paralelo, los ingresos medianos de los hogares se ubicaron en apenas 102,5 dólares mensuales en 2023, equivalentes a una fracción del costo de vida, lo que refuerza la brecha entre ingresos y consumo.
Para enero de 2025, la misma organización fijó la cifra en más de 50% de pobreza multidimensional, según una nota de El Nacional.
La última Encovi, divulgada en el primer trimestre de 2025 y correspondiente al año 2024, ubicó la pobreza multidimensional en 56,5% y la pobreza de ingresos en 49,4%.

Por otro lado, en Venezuela no existen estadísticas oficiales recientes de este indicador. En enero de 2022, el exmandatario Nicolás Maduro aseguró durante la rendición de Memoria y Cuenta del año 2021 que la pobreza extrema fue de 4,1%, cifra que calificada como una mentira por parte de este equipo periodístico. En la Memoria y Cuenta de 2025, Delcy Rodríguez no mencionó este indicador (1).
Contexto estructural venezolano
El nivel de precariedad económica en Venezuela está documentado por organismos internacionales y centros de análisis. Entre 2013 y 2020, el país experimentó una de las contracciones más profundas registradas en América Latina (1, 2, 3). Estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial indican que el Producto Interno Bruto (PIB) se redujo entre 70% y 80% en ese periodo, lo que implicó una pérdida significativa del tamaño de la economía (1).
Esta caída sostenida tuvo un impacto directo en los ingresos de la población. La destrucción de la actividad productiva, junto con procesos de hiperinflación, erosionó el poder adquisitivo de los hogares y amplió los niveles de vulnerabilidad.
Recientemente la actividad económica ha mostrado señales de recuperación. Según el Banco Central de Venezuela (BCV), el PIB creció 8,66% en 2025 (1), impulsado principalmente por el sector petrolero. No obstante, este repunte ocurre después de una caída prolongada, por lo que análisis económicos lo interpretan como un proceso de reanimación o rebote más que como una recuperación estructural consolidada, como se corroboró en un análisis previo de Cotejo.info.
A esto se suma que según el BCV la inflación acumulada alcanzó 71,8% en el primer trimestre de 2026 (1), con variaciones mensuales de dos dígitos desde enero. Este comportamiento impacta directamente en el poder adquisitivo de la.
Por otro lado, el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), indicó que la canasta alimentaria familiar se ubicó en más de 692,32 dólares en marzo de 2026, mientras que el salario mínimo mensual equivale a menos de un dólar, lo que evidencia una brecha significativa entre ingresos y costo de vida.
En este contexto, aunque el país enfrenta una situación social compleja, el uso del dato del 86% como representación directa de toda la población simplifica un fenómeno que depende de múltiples variables, metodologías y cambios en el tiempo. La pobreza en Venezuela es elevada, pero su medición y alcance no pueden reducirse a una única cifra sin matices.
Calificativo final: Media verdad
Es una media verdad la afirmación de María Corina Machado que indica que el “86% de la población en Venezuela vive en pobreza”.
El dato citado por la líder opositora tiene base en un estudio del Observatorio Venezolano de Finanzas correspondiente a 2024. Sin embargo, esa cifra mide hogares y no personas, y se construye a partir de una muestra limitada, no de una medición nacional oficial.
Además, la pobreza no se mide de una única forma. Existen distintos enfoques para medir este indicador social y económico -por ingresos y multidimensional- que arrojan resultados diferentes. Estudios como Encovi y HumVenezuela ubican los niveles de pobreza en rangos distintos para Venezuela entre 2023 y 2024, lo cual evidencia que no existe una cifra única que represente de forma absoluta la situación del país.
Este tipo de datos deben presentarse acompañados de una metodología, alcance y fecha, dado que se refieren a un fenómeno complejo que afecta a los ciudadanos de determinado país. Es necesario evitar las interpretaciones erróneas o imprecisas sobre las características de la pobreza en Venezuela.


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