Entre sus propias precariedades, pescadores de Nueva Esparta mueven 19 toneladas de ayuda tras los terremotos

Entre sus propias precariedades, pescadores de Nueva Esparta mueven 19 toneladas de ayuda tras los terremotos


Fuente preferida Cotejo

Por Ysabel Viloria. Especial desde el estado Nueva Esparta.

  • La movilización relámpago de 19 toneladas de pescado y el rescate de sobrevivientes tras los terremotos demostró la eficiencia del sector pesquero insular, evidenciando la urgencia de consolidar una representación gremial privada, unificada y fuerte

Apenas tembló la tierra a cientos de kilómetros aquel 24 de junio y el polvo de los colapsos cubrió a La Guaira, los pescadores de Nueva Esparta no esperaron por convocatorias burocráticas. En una demostración de organización relámpago que superó sus propias precariedades diarias, coordinaron rescates en tiempo récord y movilizaron 19 toneladas de pescado fresco hacia las zonas del desastre. Para echar una mano en tierra firme, mostraron un compromiso sinigual y se activaron sin pensarlo dos veces, con la misma chispa del que lanza la atarraya apenas ve el cardumen de sardinas.

Y es que su día a día es justamente ese: lanzar la red y confiar. Seguir en botes a pelícanos que vuelan con la esperanza de una buena faena. Ganarle al sol “porque en oriente amanece más temprano” según la sabiduría de locales y tonadas de algunas canciones. Pero hoy, esa poesía se mezcla con los sinsabores de sortear falta de combustible, precios de venta que no corresponden a costos y múltiples intentos de los pescadores insulares para organizarse como sector productivo formal. 

La acción humanitaria comenzó en las propias ruinas. Un camión que despachaba en La Guaira rescató a algunos margariteños que quedaron en medio de las devastaciones y los llevó de vuelta a la isla. El vehículo pertenecía a la procesadora de pescado Trapismar, empresa que coordinó una operación más amplia para el retorno de otro grupo más numeroso. Días después, otro grupo organizó el envío de toneladas de pescado fresco de aguas insulares a las zonas más afectadas por los seísmos.

Lee más  Bulos sobre dolarización: la mentira paga y se da vuelto 

Casi en paralelo, los 57 Consejos de Pescadores y Acuicultores (CONPPA) de Nueva Esparta activaron una logística sin precedentes, con una distribución -hasta el 24 de julio- de 19 toneladas de productos del mar hacia las zonas de desastre. Los marineros de la isla comprendieron que sus redes albergaban el alivio proteico para miles de familias atrapadas en la peor emergencia natural del país en décadas.

Los medios locales siguieron de cerca el despliegue logístico, destacando cómo aquellas redes tejidas en el mar se convirtieron en la mejor metáfora de solidaridad. Una dinámica titánica: los pescadores donaron jornadas enteras de su faena, desembarcando el alimento para clasificarlo y garantizar de forma estricta la cadena de frío que sostuviera el viaje en ferry y carretera hasta las comunidades damnificadas.

19 toneladas de ayuda en medio de la precariedad

Más allá de este heroísmo, el sector pesquero de Nueva Esparta ha navegado durante años en aguas turbulentas marcadas por la atomización, fallas estructurales de servicios públicos, distribución intermitente e insuficiente de combustible y la falta de políticas de financiamiento a gran escala. 

La emergencia de los terremotos ha mostrado el poder de convocatoria y la eficiencia de los pescadores cuando actúan coordinados, pero también ha subrayado la necesidad de contar con una representación institucional privada, independiente, unificada, técnica y fuerte. 

Gabriel Briceño, presidente de Fedecámaras Nueva Esparta, explica que los miembros de la flota de pargo mero de pesca de altura han dado pasos concretos, pero faltan pocos recaudos para concretar su adhesión a la institución. La organización del sector de faenas menores es más compleja porque funciona bajo las estructuras por sectores y eso dispersa la deseada articulación.

Lee más  Plan oficial de reforestación solo abarca 13% de las hectáreas dañadas por la minería en Venezuela

Para los líderes de la pesca insular, la vinculación estrecha con Fedecámaras Nueva Esparta más que un asunto corporativo, es una estrategia de supervivencia y crecimiento. “Nosotros queremos el bienestar para quienes nos dedicamos a la pesca, unos beneficios duraderos”, demanda Lissandro Vásquez, presidente de la flota de Nueva Esparta y miembro de la Asociación Nacional de Empresarios de Pesca de Altura de Venezuela (ANEPAV).

El representante de los más de 400 barcos de la flota de pesca de altura del estado Nueva Esparta (que salen en faenas de 5 a 6 meses en alta mar) declaró que han sostenido intercambios con los directivos de Fedecámaras insular para concretar las formalidades, pero en lo que va de año las circunstancias políticas y naturales han frenado los avances.

Botes pequeños, grandes trabas

La suerte de los pescadores de botes pequeños es distinta. Se organizan en los CONPPA que dependen directamente del Ministerio de Pesca y Acuicultura. Se conforman en grupos por sectores según la cantidad de botes: en Nueva Esparta son 57. Cuentan con líderes y voceros que sirven para difundir informaciones estratégicas de operatividad y elevar demandas específicas.

El equipo de Cotejo.info habló con el gerente de una reconocida cadena de pescaderías al este de la isla de Margarita -quien pidió no ser identificado- y reconoció que no existen instancias más allá de las gubernamentales que representen los intereses de los pescadores menores (botes pequeños). Aunque forman parte de ciertas discusiones, son marginados y padecen precariedades con los costos de insumos, repuestos y maquinaria.

Redes estratégicas para la reconstrucción

La tarea pendiente sigue siendo tender puentes institucionales que les permitan al sector pesquero insular menor y de altura sentarse en las mesas de negociación donde se toman gran parte de las decisiones económicas del país. El objetivo es transitar de una economía de acuerdos fragmentados hacia un modelo empresarial pesquero sólido, capaz de atraer inversiones, renovar la flota artesanal e industrial y abrir canales directos de exportación formal.

Lee más  Mentiras y verdades sobre la reorganización del aparato gubernamental en Venezuela

El diálogo entre los pescadores y las cámaras empresariales ha tomado un nuevo matiz tras el desastre natural. El presidente nacional de Fedecámaras, Felipe Capozzolo, ha hecho un llamado público a la «unidad nacional» para coordinar esfuerzos transparentes y auditables de reconstrucción que involucren activamente al sector privado, lo que incluiría al sector pesquero.

La incidencia que puede ejercer Fedecámaras Nueva Esparta, como ha reiterado Briceño, es estructural: exigir el suministro prioritario de combustible para evitar la paralización de la flota; promover carteras de crédito para modernizar motores, refrigeración y artes de pesca; y eliminar el intermediarismo mediante alianzas directas con redes de distribución privada y procesadoras afiliadas al gremio empresarial.

Al final, mientras esas alianzas se concretan en tierra firme, en la orilla la certeza sigue siendo la misma. Las redes siguen siendo la mayor fuerza y la mejor metáfora del sector pesquero: lanzarlas y confiar.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *