- Aunque el doble terremoto sí afectó las líneas de transmisión eléctricas, los cortes de luz en Aragua no son recientes, sino que hay documentación de las fallas prolongadas desde 2019
- Lo dicho por Sánchez es una verdad a medias porque en mayo de 2026 ya había denuncias públicas de suspensión del servicio eléctrico en Aragua entre seis y ocho horas diarias, antes del doblete sísmico
El 31 de julio de 2026 la gobernadora de Aragua, Joana Sánchez, declaró durante su sexto programa de radio y televisión “Aragua Nos Une”, que los cortes eléctricos prolongados en la entidad se debían a los daños que dejó el doblete sísmico en las líneas de transmisión de las subestaciones eléctricas del país.
Durante la conversación que sostuvo Sánchez con el alcalde Rafael Morales, explicó que la falla en la planta Termocarabobo afectó al estado Aragua porque ambos forman parte de un sistema eléctrico conectado.
Según la mandataria, esta instalación enviaba cerca de 600 megavatios de energía (MW) hacia la región central, pero el daño estructural en la planta ocasionado por los terremotos del 24 de junio en Venezuela dejó a Aragua sin ese suministro.
“Tenemos que hablar de lo que está ocurriendo en el sistema eléctrico. Nosotros no podemos tener una gringola de no explicar y no hablar de qué ocurre con el sistema eléctrico en el país. Ha sido fuertemente afectado por el doblete sísmico. Nosotros estuvimos con el gobernador Rafael Lacava haciendo unas maniobras positivas, una orientación de la presidenta Delcy Rodríguez, en Termocarabobo y debido al doblete sísmico y después la gran cantidad de réplicas, más de 1400, siguen afectando…”
Sus declaraciones, replicadas por diversos medios y difundidas a través de redes sociales, buscan justificar las interrupciones del servicio como un hecho sobrevenido y estrictamente vinculado al desastre natural reciente. (1, 2, 3, 4).
El equipo de Cotejo.info fijó su lupa periodística a las declaraciones de la gobernadora de Aragua y concluyó que constituyen una media verdad. Al contrastar la afirmación oficial con los reportes ciudadanos y periodísticos previos al evento sísmico, se evidencia una discrepancia en la temporalidad de la crisis.
Aunque sí ha habido un incremento de dos horas diarias en la suspensión del servicio después de los terremotos, los cortes de energía eléctrica en el estado Aragua antes del mes de junio ya oscilaban entre seis y ocho horas diarias, incluso hay denuncias de ciudadanos que hablan de 10 horas.
Esto demuestra que los cortes prolongados no nacen a raíz del fenómeno natural, sino que este evento actuó como un agravante sobre un sistema que ya operaba bajo esquemas de racionamiento severo, o «Planes de Administración de Carga».
Sistema Eléctrico Nacional (SEN) sin mantenimiento
Los apagones prolongados en Aragua son la manifestación de un deterioro crónico del SEN (Sistema Eléctrico Nacional). Desde el mega apagón nacional de 2019, la entidad ha padecido fluctuaciones y cortes continuos. Documentación de años posteriores (2020-2025) refleja episodios recurrentes de explosiones en subestaciones locales (como El Limón y Santa Cruz), sobrecarga de transformadores y falta de mantenimiento.
Las afectaciones por el doblete sísmico han prolongado la duración de los apagones y su recurrencia; sin embargo, año tras año, cualquier evento externo agrava aún más la crisis eléctrica en Aragua, porque se necesita una inversión millonaria para que el sistema funcione manera estable en esta región y en el resto del país.
Un reportaje de DW menciona que la creación de un monopolio vertical controlado por el Ejecutivo propició que las decisiones operativas pasaran a responder a criterios políticos y electorales, en lugar de técnicos.
Ello condujo, por ejemplo, a la paralización del mantenimiento preventivo y, al mismo tiempo, al congelamiento de las tarifas, las cuales llegaron a cubrir apenas el 1 % del costo real del servicio, lo que quebró la sostenibilidad financiera del sistema, según lo señala el estudio Propuestas para el Presente y Futuro de la Economía de la UCAB.
2019: apagón nacional y racionamientos
El apagón general del 7 de marzo de 2019 dejó a Venezuela sin servicio durante más de cinco días continuos. Aragua no fue la excepción: entre las principales quejas ciudadanas fue que en Girardot (Maracay), Mario Briceño Iragorry y Turmero hubo fallas de entre 24 y 72 horas.
Hubo denuncias porque se perdieron alimentos y por daños a electrodomésticos. Además, hubo afectación crítica en la distribución de agua potable por la paralización de los sistemas de bombeo.
Solo en 2019, hasta el mes de julio, se habían vivido cuatro apagones nacionales según documentó Prodavinci y Aragua estuvo entre los estados más golpeados.
2020: pandemia y apagones
El incremento de interrupciones eléctricas en el contexto de la cuarentena por COVID-19 se vivieron en todo el país. En el estado Aragua los ciudadanos denunciaron cortes diarios no programados de entre cuatro y ocho horas en zonas residenciales y comerciales, según reseñó Efecto Cocuyo.
También se registraron protestas ciudadanas en Maracay y La Victoria reclamando estabilidad en el suministro. Un reportaje de La Voz de América menciona que hubo sobrecarga en centros de salud que dependían de plantas eléctricas operadas con combustible limitado.
2021: explosiones e incendios en las subestaciones
En el año 2021 se registraron fallas estructurales por falta de mantenimiento en la red local. Entre las principales denuncias estuvieron los incendios y las fallas graves en la subestación El Limón y en instalaciones del eje este (Cagua y La Victoria), como detalla El Diario.
Hubo protestas vecinales por cortes de hasta 12 y 18 horas seguidas en Maracay. Comerciantes reportaron pérdidas económicas por la imposibilidad de mantener la cadena de frío. De hecho, una de las causas de las protestas en Venezuela para el 2021 fue la falla en los servicios básicos, como puntualizó el Observatorio Venezolano de Conflictos (OVCS).
2022: Plan de Administración de Carga
La implementación del Plan de Administración de Carga y la aplicación de esquemas de racionamiento de cuatro horas diarias comenzaron en el año 2022, cuando también se registraron protestas por subidas o bajadas de voltaje (bajones) repentinas que averiaron equipos mecánicos y electrónicos.
En 2023 hubo un aumento significativo de las cortes durante la época de sequía. Las fallas del servicio eléctrico en Venezuela aumentaron 16 % entre los meses de enero del 2022 y del 2023, según contabilizó el Comité de Afectados por Apagones el 3 de marzo del 2023, reseñó RunRunes.
También hubo reportes en Aragua de racionamientos dobles en un mismo día (bloques de 4 horas en la mañana y 4 horas en la noche). En las comunidades de Ribas, Linares Alcántara y Libertador realizaron cierres de vías como protesta por sectores que pasaban más de 48 horas a oscuras por averías de transformadores no reemplazados.
2024–2025: crisis recurrente y fallas del Eje Central
En 2024 se registraron caídas repetidas del servicio en Aragua ligadas a fallas estructurales en la línea de transmisión del centro del país e intermitencia en los servicios de Internet.
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) 2025 reveló que 39 % de los hogares venezolanos padecía apagones diarios. En consecuencia, la crisis actual responde a una desinversión sostenida en infraestructura eléctrica, donde factores externos -como sequías, altas temperaturas o, en este caso, sismos- terminan por colapsar una red previamente inestable.
2026: SEN afectado por el doblete sísmico
El equipo de Cotejo.info también encontró evidencia de que el doblete sísmico afectó parte del cableado, transformadores y plantas de generación de energía. Sin embargo, la empresa estatal Corpoelec ha ido subsanando esos daños, aunque los cortes prolongados y las protestas continúan en Aragua.
El vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios de Corpoelec, Juan José Ramírez, informó que se iniciaron los trabajos de recuperación «para poder restablecer de forma efectiva todo lo que tiene que ver con la estabilidad de nuestro servicio eléctrico nacional».
Afectaciones en la Generación y Transmisión
Uno de los daños más importantes causados por los terremotos se registró en la Planta Termocarabobo, cuya capacidad de generación se redujo en 600 megavatios (MW). Semanas después de los sismos, las autoridades informaron que habían logrado recuperar parcialmente 300 MW, equivalentes al 50 % de la capacidad afectada.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó sobre estos avances en una publicación en Instagram, en la que señaló que Termocarabobo había sido una de las instalaciones más impactadas y que continuaban los trabajos para lograr su restablecimiento total y fortalecer la generación termoeléctrica nacional.
En ese mismo mensaje anunció la activación de un Plan de Ahorro de Energía Eléctrica y Agua ante la proximidad del fenómeno climático del Superniño.
Los sismos también afectaron la red de transmisión. La caída y el colapso de torres de la línea de 400 kV, especialmente en el tramo Planta Centro-Yaracuy, comprometieron la transferencia de energía hacia las regiones central y occidental.
De las 10 torres impactadas, tres colapsaron por completo. Asimismo, múltiples subestaciones y otros nodos del Sistema Eléctrico Nacional sufrieron daños operativos y estructurales como consecuencia de la intensidad de los movimientos telúricos.
Sin embargo, estas afectaciones no explican por sí solas la situación del servicio eléctrico en Aragua. Aunque existen reportes oficiales que confirman daños en las líneas de transmisión que abastecen al centro del país, los habitantes de esa entidad ya enfrentaban cortes prolongados antes del doblete sísmico.
En mayo se reportaron interrupciones de entre seis y ocho horas diarias, según denuncias recogidas en publicaciones de Instagram sobre los apagones en Aragua. Tras los terremotos, la situación se habría agravado, con nuevos reportes de comunidades que permanecen hasta 10 horas sin electricidad.
Conclusión
El equipo de Cotejo.info concluye que la afirmación de Joana Sánchez, quien atribuyó a los terremotos los prolongados cortes eléctricos en Aragua es una media verdad. Aunque es cierto que los movimientos telúricos afectaron al cableado y a las subestaciones eléctricas, ya había registro de suspensión del servicio por unas ocho horas diarias antes del desastre natural.
De hecho, la razón principal de la falla del servicio eléctrico es que el SEN necesita una inversión millonaria para poder funcionar de manera estable. A pesar de que ya hay informes del restablecimiento de las líneas eléctricas y del cableado continúan los cortes prolongados en la entidad.


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