Rodolfo Marco Torres repite viejas promesas de El Aissami sobre Aragua Potencia

  • La potencia agroindustrial, segura, productiva, cultural, turística, económica y deportiva que anuncia el exministro de Banca Pública es casi idéntica a la promesa del actual vicepresidente, que cinco años antes promovió cuando entonces era el candidato que venía del Ministerio de Interior y Justicia

El 19 de Octubre, el general Rodolfo Marco Torres, gobernador electo del estado Aragua presentó su plan de gobierno en el Teatro de la Ópera de Maracay junto al presidente Nicolás Maduro y la primera dama de la República. El lugar, una obra culminada por el exgobernador Tareck El Aissami después de estar cerrada por seis años –incluyendo toda la gestión de Rafael Isea-, parece un símbolo de lo que ahora anuncia el nuevo mandatario regional. En su discurso, repitió la promesa de la “Aragua Potencia”.

Inundado en incumplimiento

Marco Torres inició la lectura de su plan de gobierno, junto a Nicolás Maduro y Cilia Flores, asegurando que haría una revisión del proceso de regionalización del Carnet de la Patria, las misiones sociales y el programa Somos Venezuela.

Para ser más específico, anunció también una revisión de la infraestructura y servicios de las comunidades afectadas por la crecida del Lago de Valencia. Sin embargo, en junio de 2013, El Aissami junto al entonces vicepresidente Jorge Arreaza, prometieron resolver el problema del cuerpo de agua y anunciaron un “plan especial de vivienda” para los afectados por las lluvias, que implicaba desalojar a las 33 familias de La Punta y 100 de Mata Redonda hacia viviendas compradas en el mercado primario y secundario. Para eso fueron aprobados 440 millones de bolívares. Ya en octubre de 2012 otros 150 millones habían sido transferidos del Ministerio de Interior y Justicia a la gobernación de Aragua –jugando adelantado con el candidato- para atender la contingencia, por medio de un crédito adicional de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, entonces de mayoría oficialista.

Tres años después, vecinas como Isolina Cabrera de Mata Redonda y Marianellys Nieves de La Punta, en 2017, no sólo siguen allí, sino que cuando se anunció una segunda elevación del terraplén, denunciaron que en la comunidad no hay patrullaje policial, las casas desalojadas no fueron demolidas –cómo exige la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de 2006-, mientras los servicios públicos han ido mermando: recolección de basura, bacheo y vialidad, desmalezado, desalojo de invasores o alumbrado eléctrico.

 

Siembra pendiente

Marco Torres también aseguró que para impulsar la producción agrícola en Aragua, basado en el potencial existente, haría especial énfasis en el sur del estado, los Valles de Tucutunemo y los municipios Tovar (La Colonia Tovar) y Zamora (Tocorón, Magdaleno y Villa de Cura).

El Aissami era aún candidato cuando desde los Valles de Tucutunemo, los cuales pertenecen al municipio Zamora, prometía “seguir impulsando la Misión Agrovenezuela”. Según cifras de la Sociedad de Cañicultores de Aragua (Socaragua), la producción de caña de azúcar, rubro que fue tradicional al sur de la entidad hasta la expropiación de fincas en 2011, cayó de 517 mil toneladas en 2013 a tan sólo 160 mil toneladas para 2017, muchas de ellas inundadas por la crecida del Lago de Valencia.

La deuda con la zona, cinco años después, tiene otro incumplimiento, a pesar de las inundaciones: agua para riego y de buena calidad.

En el año 2009, el Ministerio de Ambiente inauguró un trasvase desde el Lago de Valencia hacia el eje Taiguaiguay-Tucutunemo para regadíos agrícolas. Sin embargo, desde 2012, este mostró deficiencias por las fallas eléctricas así como obras incompletas, según denunciara el exlegislador carabobeño Germán Benedetti. La activista de Amnistía Internacional y vecina de La Esmeralda, Mildred Rojas, denuncia que la crecida del Lago que en agosto de 2017 superó el terraplén construido en La Punta demuestra que el trasvase no está funcionando.

La sospecha tiene una prueba reciente: en septiembre de 2017, el ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, anunció la construcción de un nuevo trasvase usando una planta de bombeo que enviaría miles de litros de agua hacia el río Tucutunemo, donde debería estar desembocando la tubería ya construida.

Sobre la eficiencia de la obra, la investigación “Análisis de los parámetros geomecánicos en la excavación del túnel de Trasvase Taguaiguay-Valles de Tucutunemo, estado Aragua. Progresivas 0+000-0+200” (PDF, julio de 2017) de Paúl Héctor Sierra, maestrante de Ingeniería Agrícola de la Universidad Central de Venezuela, demuestra los faltantes. El texto revela que la tubería “presenta a lo largo de su recorrido numerosas rupturas”, producidas tanto por factores externos como al mal manejo de las válvulas de riego. Esto daría una pérdida de hasta el 32% de la carga hídrica.

El investigador hace una lista de varias obras de ingeniería de detalle que hacen falta para mejorar la gestión, mientras cuenta que la Fase II para llegar a otras 1.800 hectáreas sigue sin avanzar. Entre lo que recomienda para mejorar la distribución uniforme del agua incluye 15 válvulas sectorizadoras, una  válvula de compuerta para controlar el paso del caudal de 1500 litros por segundo y contadores volumétricos en la entrada de cada sector.

La calidad tampoco es óptima. Sierra culmina su trabajo recomendando un “estudio detallado de la calidad del agua proveniente del embalse Taiguaiguay a los fines de establecer una propuesta técnica para el desarrollo de un sistema de ingeniería de filtrado que permita mejorar la calidad del agua empleada para el riego en cuanto a la cantidad de sólidos totales que se encuentran inmersos”.

Peleas tóxicas

El general declaró que rehabilitaría todos los centros de salud de la entidad. Una promesa que choca con las banderas comunicacionales de Luis López Chejade, quien fuese secretario de Salud durante toda la gestión de El Aissami en Aragua, y desde 2017, ministro del área. El farmaceuta defendía en 2016 que en la entidad había “el mejor sistema de salud del país”, gracias al trabajo de remodelación y rehabilitación de sus ocho hospitales. Entre las obras que defendía el especialista estaba la recuperación de varias áreas del Hospital Central de Maracay, la reinauguración del Hospital del Mar en Ocumare y las rehabilitaciones del hospital de Villa de Cura y Civil de Maracay.

El anuncio reciclado se justifica en el incremento en la mortalidad infantil del HCM, que según el diputado José Trujillo ronda ya 62%. Un reportaje de El Nacional reveló que el HCM era el centro de salud con más cantidad de neonatos fallecidos durante 2016, especialmente por la falta de equipos para atender a los cada vez más frecuentes bebés con bajo peso, producto de la desnutrición de las madres. El Boletín Epidemiológico 2016 del Ministerio de Salud ubicó a Aragua como el cuarto lugar con mayor mortalidad infantil en el país.

En el centro de salud bandera de López y la gestión de El Aissami, se han denunciado faltas de insumos médicos y cierres de áreas por contaminación con hongos y bacterias. Esto produjo diversas protestas y huelgas del personal de salud, lo que fue acompañado por choques entre los médicos y las autoridades de Corposalud durante la gestión de López. Los galenos han denunciado discriminación, despidos, golpizas y amenazas por parte de colectivos. López usó varias veces su cuenta de Twitter para proferir insultos contra periodistas y médicos.

Desde 2015 está cerrada Patología Forense y Cirugía está en condiciones deplorables, según videos y testimonios recogidos por El Pitazo. En la Memoria y Cuenta de 2015, El Aissami dijo que Aragua contaba con “el mejor sistema de salud del país”.

Reciclaje reciclado

La mejora en la recolección de desechos sólidos para reusarlos como materia prima tampoco es novedosa. Lo dicho por Marco Torres también fue anunciado en su momento por su antecesor durante su campaña en 2012.

Durante el Día del Árbol de 2014, el 25 de mayo, El Aissami presidió un acto de saneamiento del vertedero Los Tanques en Villa de Cura, prometiendo que un par de años “sería un bosque”. Pero no sólo se volvió a usar para acumular basura por colapso del botadero de Palo Negro, sino que se abrió el vertedero de Guayabal, que los vecinos de Villa de Cura impidieron durante 20 años por el peligro de contaminación del agua subterránea. Desde entonces Los Tanques sufre de varios incendios provocados por la acumulación de metano por la descomposición de desechos orgánicos, más la presencia de metales y vidrios expuestos al sol.

En noviembre de 2016, El Aissami aseguró que 14 vertederos serían transformados, mediante un “modelo de gestión integral de residuos y desechos sólidos que se ejecutará en conjunto con la empresa argentina Econovo con una duración de 18 a 22 meses”. Una promesa que él mismo aireó doce meses antes, con la misma empresa.

El 31 de octubre de 2015 ya el presidente Maduro había anunciado que esta firma argentina instalaría 10 plantas de reciclaje en zonas priorizadas, entre ellas Aragua, como parte de los convenios firmados desde 2004 con ese país. La empresa fue la que entregó los camiones y equipos para Sanear, la empresa estatal de recolección de basura en el estado Nueva Esparta.

A pesar de los anuncios idénticos de El Aissami, con exactamente un año de diferencia, el principal vertedero de Aragua, el de San Vicente, ubicado al sur de Maracay, sigue abierto. Allí no hay tecnología de reciclaje, sino los mismos trabajadores que escarban, pero también operaciones delincuenciales que van desde el sicariato hasta el tráfico de drogas, según los partes policiales. La Memoria 2015 del MinAmbiente asegura que fue convertido en relleno sanitario.

En septiembre de 2015, la policía de Aragua aseguró haber detenido al “pran del vertedero”, pero apenas dos meses después, el “pran” Johan Petricca promovió protestas en contra de la medida de cierre del vertedero en varios puntos de Maracay.

Para abril de 2016 se realizó un operativo sorpresa en el vertedero con 100 oficiales. Más recientemente, el 30 de octubre de 2017, varios cuerpos policiales y militares incursionaron con el Operativo de Liberación del Pueblo en San Vicente. Las plantas de Econovo aún no han sido instaladas.

Sobre los vertederos: se cerraron cinco (Las Vegas de Cagua, Las Vegas de Palo Negro, San Vicente, Colonia Tovar y Los Tanques), pero se reabrieron dos (San Vicente y Los Tanques) y uno más que estuvo cerrado 20 años (Guayabal).

Aragua, la más violenta

El general anunció un “Plan de Despliegue Territorial de policía estatal”, que actuaría junto a la PNB y policías municipales, para crear un patrullaje inteligente basado en “indicadores estadísticos de delito y según estándares del Consejo Nacional de Policía”.

Cuando el 12 de octubre de 2012 el entonces Ministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami, presentaba su candidatura en Aragua, prometió convertirla en la entidad más segura. Dijo en ese momento que la PBN se desplegaría en días en Maracay, asegurando además que PoliAragua sería de las mejores del país. AVN recogió testimonios de entusiasmo por su experiencia. Sin embargo, en 2016 la entidad fue la más violenta del país, según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, al tener la tasa de homicidios más alta del país ese año. La estimación fue de 142 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, mientras entre 2013 y 2016, tiempo de gestión de El Aissami como gobernador, se registraron 5.523 homicidios.

Entre los pendientes está la intervención del Centro Penitenciario de Aragua y los frecuentes ataques con granadas a las comisarías, el más reciente ocurrido el 28 de septiembre. O los tres CICPC que fueron heridos con disparos desde el interior del penal.

En el caso del recinto carcelario, ubicado también en el municipio Zamora, recientemente se actualizó la información sobre los privilegios y lujos que poseen los presuntos privados de libertad, entre los que destacan cultivos de marihuana. Pero desde hace años se conoce la Discoteca Tokio y las fiestas del Día de las Madres del “Tren de Aragua” en el mismo recinto carcelario, donde no existe el régimen ministerial del orden cerrado.

 

Inconclusas desde Isea

Durante la gestión de El Aissami se terminaron varias obras que Isea había dejado inconclusas o sin iniciar. Se entregó el Teatro de la Ópera, el Distribuidor Simón Bolívar (que conecta la Autopista Regional del Centro con la Avenida Maracay) y el Hospital del Mar de Ocumare de la Costa, pero no pudo con el Estadio Iberoamericano de Atletismo, al que consideró que había que derrumbar o rehabilitar, pero sigue inconcluso y en medio de maleza, aunque es usado por atletas para entrenar. Además, se entregó el Hotel Maracay a la cadena Marriott, el cual fue inaugurado en septiembre de 2017, después de varios anuncios previos.

El Aissami también inició obras que no entregó, como el Parque de Agua del Parque Metropolitano (con una inversión de 13 millones de dólares), la rehabilitación de los Parques Santos Michelena, Felipe Guevara Rojas y Codazzi, el Zoológico Las Delicias y el Teatro Ateneo de Maracay, que después de entregarse en 2014 como una “primera fase” –de 10 meses para cambiar butacas, escenario y pisos– se volvió a intervenir para restauración en enero de 2016.

Tampoco se entregó el Aeropuerto Internacional Hugo Chávez en la Base Aérea de Palo Negro, el estadio de béisbol de Choroní, ni el Puerto Pesquero Turístico de Ocumare de la Costa, que prometió durante su gestión. Y eso que tuvo el apoyo mediante un decreto presidencial en Gaceta Oficial, del 1° de agosto de 2013, que le daba al “Plan Excepcional de Desarrollo Económico y Social para la Recuperación, Rehabilitación, Mantenimiento y Equipamiento de la Infraestructura Vial y Espacios Públicos del Estado Bolivariano de Aragua” un fondo de 422 millones de bolívares.

Marco Torres fue precavido, sólo prometió terminar el parque de agua, el Parque Codazzi, el Santos Michelena, el Zoológico y el Ateneo, que la gobernadora (encargada) Caryl Bertho anunció para diciembre de 2017.

Huecos y plantas

También antes de ganar la elección, El Aissami inauguró una planta de asfaltado junto al alcalde de Girardot (Maracay y Choroní). Entonces dijo: “Vamos a mejorar la vialidad en todo el estado y a satisfacer una de las demandas más asistidas de la población del municipio Girardot”.

En 2016 nombró a Pedro Maldonado frente a las empresas estatales Vías de Aragua y Aragua Minas y Canteras (Aramica), fusionándolas con la Secretaria de Minas y Canteras. Esto, meses después de haberles hecho entrega de equipos de alta tecnología. Esto incluía tres máquinas de asfaltado, para pintar vías y desmalezar. A pesar de esto, según el Colegio de Ingenieros de Aragua, el 50% de la vialidad está en mal estado.

El nuevo mandatario ahora anuncia que reimpulsará la “extracción de agregados y plantas de asfaltado”, pero siendo candidato tuvo que supervisar obras de asfaltado de las vías del TransMaracay, que están tan deterioradas que los autobuses dejaron de usar la vía exclusiva que se construyó. En el Terminal de San Jacinto los pasajeros suben a los autobuses en las afueras, porque los huecos ya hacen inoperante el lugar, según testimonios de sus usuarios.

Nombrando a la Asamblea Constituyente como aliada, el general adelantó que buscará la promulgación de la Ley del Deporte Regional, que incluiría el Fondo Regional de Deporte. Su antecesor había puesto énfasis en el tema: fue fichado simbólicamente por el Aragua Fútbol Club, encabezó el Encuentro Nacional MinDeporte-IND en Aragua y el 9 de julio de 2015 inauguró la primera cancha de grama artificial en Maracay, prometiendo otras 43. La cifra la había adelantado ochos meses antes. Varias se inauguraron junto a candidatos del PSUV a las elecciones regionales de 2015, en las que la oposición conquistó 8 de 9 posibles curules. No se ha presentado una totalización de cuántas han entregado ni de cuánto fue la inversión final, que originalmente presupuestaron en 100 millones de bolívares.

Y vale recordar de nuevo, no se hizo nada sobre el Estadio Iberoamericano de Atletismo. Como no se culminó, los Juegos Iberoamericanos de Atletismo fueron llevados a Lara, bajo el gobierno de Henri Falcón.

¿Y ExpoAragua?

El nuevo mandatario también echó mano de la potencialidad del “impresionante parque  tecnológico e industrial” de Aragua. E incluso anunció un marco legal para proteger al cultor y la cultora, basado también en la rica diversidad cultural de la entidad.

Antes de él, Tareck El Aissami organizó desde 2013 la muestra anual ExpoAragua para mostrar los logros industriales y empresariales de firmas estatales y privadas, con las cuales habían firmado convenios para facilitar licencias de exportación y/o habían recibido créditos del Fondo de Desarrollo Económico Socialista de Aragua. La Secretaría de Comercio y Desarrollo Económico cambió de nombre en 2016 para llamarse también “de Exportación”.

A pesar de estos planes, la empresa Kimberly Clark fue expropiada en agosto de 2016, siendo renombrada Cacique Maracay. La transnacional había anunciado un cese de operaciones por falta de divisas para comprar materia prima y la creciente inflación como razones para el cierre de la planta, ubicada en San Vicente, Maracay.

Y claro, el candidato El Aissami también prometía la “potencia cultural”.

Turismo y madera

Desde el TOM, el castrense electo en Aragua se emocionó con las posibilidades turísticas de Aragua, que posee pueblos costeros, montañas y atractivos históricos desde arquitectura urbana a monumentos. Y resaltó la artesanía de Magdaleno, pueblo conocido por sus muebles hechos a mano, por lo que adelantó que apoyaría al sector maderero de esta población, parroquia del municipio Zamora.

Una vez más, coincide con las promesas candidaturales de El Aissami, quien desde Ocumare de la Costa les prometió impulsar el turismo y la pesca. Esto aunque no construyó el puerto en el primer pueblo ni se aplicó el plan urbano de rehabilitación del segundo, después de la recuperación de las fachadas de las casas del casco colonial.

Parece que se copiara la tarea, Marco. Su antecesor les dijo a los artesanos en 2012, antes de ganar la elección, que les daría un fondo especial.

 

Redacción Cotejo.info