#CotejoDiáspora Brasil

La diáspora continúa en aumento y en esta ocasión estudiamos el caso de un país vecino, Brasil.

De acuerdo con datos del Ministerio de Justicia de Brasil, durante el año 2017 los venezolanos hicieron 17.865 solicitudes de refugio en este país, de las cuales 15.955 se realizaron en el estado de Roraima debido a su proximidad con la frontera, específicamente en la ciudad Boa Vista.

Para el mes de septiembre de 2017, se contabilizaban 30.000 venezolanos en ese país, entre ellos dos mil indígenas de la etnia Warao que se encuentran en el estado amazónico de Pará, sobre todo en su capital, Belén.

Según cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Brasil es el segundo mayor destino de los venezolanos que piden refugio en el exterior.

Ante esta situación, el Consejo Nacional de Inmigración (CNI) realizó en el año 2017 un informe sobre el perfil sociodemográfico de los venezolanos en la región, donde en líneas generales se evidencia un “proceso de desplazamiento forzado” tal y como lo señala el Ministro de Trabajo brasileño, Ronaldo Nogueira.

En este sentido, la mayoría de los venezolanos no indígenas que están en el estado de Roraima representan a una población joven con mayor proporción de hombres; señalan que el principal motivo por el que dejaron su país es la actual crisis política y económica.

Dentro del perfil destaca que los jóvenes venezolanos en esta zona poseen buena escolaridad, uno de cada tres tiene un curso superior completo o postgrado y de los que trabajan, 28% tiene un empleo formal y 51% gana menos del salario mínimo. Muchos de ellos, sin embargo, envían ayuda económica a sus familiares en nuestro país.

Datos de la Policía Federal de Roraima indican que la mayoría de los venezolanos que emigran a la entidad son de Caracas, entre ellos estudiantes, economistas, ingenieros y médicos.

Ante la importante presencia de venezolanos en la región fronteriza, el gobierno de Roraima decretó una emergencia social con la finalidad de generar una alerta y evitar el deterioro de las condiciones del sector salud, trabajo y bienestar social, justicia y ciudadanía y comunicación.

Según el Ministerio de Desarrollo Social de Brasil, se espera que al menos 18.000 venezolanos lleguen en la primera mitad de 2018.

 


Por Valentina Saldivia para Cotejo